Autovaloración adolescente

La pubertad y la adolescencia  son un fenómeno biológico por el que atraviesa todo ser humano en el cual se experimenta la maduración sexual y de talla, entre otras cosas.  Todo esto es una interrelación entre genes y factores como nutrición, toxicidad ambiental, ciclos de luz y situación psicosocial.  Se espera que la pubertad acontezca entre los 8 y 13 años en niñas y entre los 9 y 14 años en niños;  después comienza la adolescencia que termina a los  18 años. 

Ambas etapas se caracterizan por cambios en el estado de ánimo y va a depender de la forma en que se afronten estos (temperamento) para que los efectos que se generen sean positivos, tranquilos o patológicos (depresión / ansiedad). 

La autovaloración es el conjunto de ideas que tiene cada persona acerca de sí, la imagen que tiene de su personalidad, “qué tan bien se lleva consigo mismo”. Esta tiene dos funciones:

  • Valorativa: Conocimiento de sus rasgos, particularidades y la elaboración de sus juicios a partir de estos.
  • Reguladora: Orienta las acciones para alcanzar fines, a partir de su valoración.

La autovalía lleva a las personas a no imitar modelos inapropiados, ya que si se da de forma inadecuada conduce a la inseguridad, falta de persistencia y rasgos caracterológicos negativos como: autosuficiencia, individualismo, egoísmo, agresividad, en los que se sobrevaloran y en los que se subvaloran: timidez, aislamiento, indecisión, falta de confianza en sí mismos.

Los aspectos que influyen en el desarrollo de una autovaloración adecuada son: 

  • Emociones:   saber identificarlas y permitir que fluyan, sin reprimir, sin exagerar, sin juzgar.  
  • Autoestima:  estándares y modelos de conducta,  refuerzos positivos y negativos recibidos, juicios, aceptación, amor, conocimiento propio, expectativas realistas y actitud positiva en la resolución de problemas. 
  • Conciencia corporal:  física y emocionalmente tener aceptación de las características físicas, habilidades, áreas de oportunidad y limitantes.   Estar claros en lo que se quiere y se permite. 
  • Familia, escuela, sociedad:  pueden permear e intervenir en la formación de los aspectos anteriores, hay que acompañar con amor, límites y cuidado a los chicos durante toda su transición.   Es importante darles su espacio, comprender que experimentan cambios físicos y hormonales que no entienden, ser claros con oraciones concretas y reglas específicas, tener firmeza en las obligaciones y ser flexibles con los tiempos de descanso y recreación.

Lecturas recomendadas:
http://coachingconanadejuan.com/la-importancia-la-autovaloracion-empoderamiento-personal-alcanzar-bienestar-tus-metas/
http://autoestimayfactores.blogspot.com/p/factores-que-influyen-en-la-autoestima.html
https://mapsicologos.com/2017/10/06/padres-hijos-adolescentes

Analú Martínez Barragán
Psicopedagoga