Impulsando el talento de nuestros hijos

Todos los seres humanos, hemos sido dotados con ciertas características y habilidades natas. Una de nuestras responsabilidades como padres, es poder percibir, lo que de manera “natural”, se les da a nuestros hijos.

Es importante, que seamos observadores de los pequeños detalles, acciones y gustos de los chicos.

Aquí es importante aclarar, que debemos buscar el impulsarles y darles todas las herramientas que estén en nuestras manos, para potencializar lo que ellos tienen. No se trata de realizar nuestros sueños frustrados en ellos o llevarlos a lo que a nosotros “no pudieron darnos”. Pues no vivirán nuestra vida, ni se trata de que los frustremos, por estar en algo que no disfrutan.

Algunos consejos:

  • Observa en qué tiene habilidad (es decir, aquello que se le facilita).
  • Llévalo a clases muestra (antes de que pagues inscripción o hagas inversión en uniformes, material, etc. Asiste a esas clases, déjalo que experimente).
  • No presiones. La presión insistente (de manera negativa), no traerá buenos resultados.
  • La presión en amor, generará grandes frutos.
  • Si no funcionó, se vale cambiar.
  • Escucha opiniones de los expertos.
  • Ya que ves que es lo suyo, ahora sí, se constante, disciplinado, (esta parte nos toca a nosotros, no podemos decir: “Hoy llueve, mejor no lo llevo, tengo un asunto más importante, mejor mañana). Si inicia una clase o curso, como padres estamos haciendo un compromiso de asistencia y pago. No desistas. Ellos aprenden de eso.
  • Involúcrarte sanamente. No son competencias, ni concursos de talento.
  • Enséñale a hacer amigos que también lo impulsen. Eso le anima a seguir asistiendo a clases.
  • ¿No hay oportunidad de clases particulares? No pasa nada, en Internet, hay un sin fin de cursos, tutoriales, comunidades, etc.
  • Se creativo como padre, que la cuestión económica, no te limite a brindar apoyo a tu hijo.

Para ir cerrando este tema, me gustaría comentar, que tengamos cuidado en no SOBRECARGARLOS, creo que muy frecuentemente sucede, y no lo percibimos.

La intención como padres es FORMAR su carácter, no sólo para la escuela, o cierto tipo de actividades, o talentos, sino para la vida en general, y TODO lo que ahora hacemos, o dejamos de hacer, dejará huella.

Edith Monroy Mendoza
Lic. en Comunicación