Juegos de mesa en familia

La convivencia familiar sana le proporciona  equilibrio emocional a los niños ya que además de  tener bondades en la formación de la personalidad, permite que todos los integrantes compartan risas, entretenimiento y complicidad. 

Aunado a eso, los juegos de mesa pueden ser de gran ayuda en el desarrollo -o refuerzo- de habilidades que permitirán al niño tener un sencillo acceso al aprendizaje, ser íntegros  y resolutivos en actividades cotidianas y contar con el criterio pertinente para lidiar con situaciones complicadas. 

A continuación una lista de juegos que se pueden realizar en familia y lo que trabaja cada uno: 

  • Memorama: atención, concentración, paciencia, discriminación visual, memoria a corto plazo y de trabajo, además de la tolerancia a la frustración. 
  • Lotería: atención y tolerancia a la frustración. 
  • Rompecabezas: habilidades  visoespaciales, atención, memoria visual y paciencia. 
  • Serpientes y escaleras: tolerancia a la frustración y paciencia. 
  • Jenga: coordinación óculo manual, control corporal y emocional, habilidades espaciales.
  • UNO: conteo, colores y seguimiento de reglas.
  • Ajedrez, Monopoli, Dominó: lógica, memoria y pensamiento crítico. 
  • Basta: vocabulario, ortografía, agilidad mental, memoria de trabajo y a largo plazo, trabajar bajo presión y tolerancia a la frustración. 
  • Adivinanzas y trabalenguas: memoria a corto y largo plazo, comunicación y lenguaje, vocabulario. 

Además de horas de diversión, los juegos de mesa en familia siempre nos reforzarán el seguimiento de reglas, lógica y habilidades sociales. Es recomendable dedicar minutos  diarios al juego para brindar tiempo de calidad a nuestros pequeños y fomentar un desarrollo integral.

Analú Martínez Barragán