En todo tipo de relaciones se habla de tiempo de calidad, pero si se trata de padres e hijos interesa que sea un momento en donde los involucrados disfruten, aprecien y aprendan de la compañía.  

Los niños siempre valoran más que estés un rato con ellos dándoles tu completa atención a estar muchas horas cerca pero sin convivencia real. Es ahí cuando los pequeños perciben el cariño de sus padres, se refuerza la autoestima y todos se relajan. 

Se dice que con media hora diaria que se le dedique a cada niño (queda a criterio de cada familia), bromeando, riendo,  jugando, escuchando y platicando, basta para estrechar los vínculos afectivos y conocerse más profundamente. Las actividades se pueden adaptar a los gustos y necesidades de todos, se trata de tomar acuerdos y disfrutar del buen rato. 
Sugerencias: 

  • Responsabilidades:  cuando debemos cumplir obligaciones que no requieren de horario o escenario específico, se les puede pedir a los niños que nos acompañen a realizarlas. No siempre se pueden hacer cosas divertidas, pero podemos aprovechar este tiempo para conversar, desarrollar vocabulario, adaptación a las necesidades de otros y evitar el exceso de explicaciones para cada cosa que se debe hacer. 
  • Seguridad emocional:  en ocasiones pueden hacer cosas sorpresa, aventurarse en actividades que no hayan realizado y así reforzar la capacidad de asombro, sensación de bienestar, protección, complicidad  y seguridad con sus seres queridos. 
  • Cuidar y entrenar las relaciones humanas.  Pueden jugar a representar diferentes roles de algún cuento o película que les guste, haciendo énfasis en los modos de expresión y cómo se interpretan ciertas frases o mensajes.  
  • Desarrollar la comunicación efectiva.  Los niños deben ser escuchados dejándolos transmitir sus ideas completas, evita interrumpirlos con constantes correcciones o chistes pues la intención del momento se pierde.  Es muy importante la congruencia, lo que se habla con ellos debe ser verdad y cumplirse. 
  • Darles una atención sostenida mientras estamos con ellos.  Hacer evidente que es momento entre padre/madre-hijo(a), sin uso de electrónicos, distracciones o interrupciones constantes. 
  • Contarles cuentos, anécdotas familiares, resolver acertijos y rompecabezas, haciendo cosas pequeñas pero personalizadas, se tiene tiempo de calidad.

Analú Martínez Barragán
Psicopedagoga